lunes, 7 de febrero de 2011

Así fue


Son las 9:50 de la mañana voy sentada en un vagón de la línea 9 en dirección Herrera Oria. Un hombre de origen sudamericano ha entrado en el convoy y, con una flauta andina de bambú, ha empezado a tocar Así Fue de Isabel Pantoja. No canta, sabe que con la melodía basta. Me he abstraído de una manera brutal y me he sorprendido recordando la mayor parte de la letra de la canción.


Perdona si te hago llorar, perdona si te hago sufrir, pero es que no está en mis manos; me he enamorado. Me enamoré. Perdona si te causo dolor, perdona si te digo hoy adiós, cómo decirle que te amo si él me ha preguntado; le he dicho que no. Soy honesta con él y contigo, a él lo quiero y a ti te he olvidado, si tú quieres seremos amigos, yo te ayudo a olvidar el pasado. No te aferres. No te aferres a un imposible. Ya no te hagas, ni me hagas más daño.

No se si sacar el monedero o dejarlo todo e irme ahora mismo con él a Perú, a vivir una historia de amor desgarrada y brutal que no nos provoque más que sufrimiento y desdicha.




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