lunes, 6 de diciembre de 2010

Teresa Lourdes, el otro milagro.

Anoche vi a Terelu Campos en la tele y me sorprendió lo muchísimo que se parece a su madre. Con esto quiero decir lo fea y envejecida que está. La gran papada que ha desarrollado y la cara como abotargada o hinchada por una picadura venenosa en la selva. A mi siempre me ha caído fatal, siempre me ha dado mucho asco ver como fuerza el acento andaluz cuando está guasona igual que su madre. Pero aún así no se merece esto.

Además, por si faltara poco, tuvo un encuentro con su padre muerto a través de una médium que estaba invitada en el programa. Entonces ya se descontroló por completo. Qué horror. Qué caras. Estaba desfigurada. Qué menera de llorar tan desagradable pensé yo. Aunque eso no es culpa de nadie, hay personas a las que da gusto verlas llorar como a la Pantoja en el entierro de Paquirri, y otras como la pobre Terelu, a las que más vale que no les pase nada malo.

Me pareció mucho más escalofriante lo que estaba sucediendo en el mundo de los vivos que en el de los muertos.

con K de Kiko

Kiko de GH tiene la boca torcida por efecto de la cocaína. Me he dado cuenta de que nadie en el plató de Sálvame tiene la cara simétrica.

sábado, 4 de diciembre de 2010

La Casa Real

El otro día vi en el porgrama "quién vive ahí" a una artista, residente en alguna provincia de andalucía, que tenía una casa gigante y llena de mierda -su obra-. Estaba forrada. Vendía. Qué fuerte pensé yo. Sus piezas más características y también más demandadas eran unas calabazas pintadas a mano por ella. Se llamaban calabazas limpia energía. Explicó que son unas calabazas que al colocarlas en una habitación de tu casa absorben toda la energía negativa y la transforman en positiva. Y se quedó tan ancha.

Después enseñó a cámara una que había realizado para la Reina Doña Sofía. Dijo que se había inspirado en ella al elegir los colores y realizar el diseño. Se la iba a regalar. Entonces pensé en la cantidad de mierda que debe recibir al año la Casa Real. Una barra de pan de 10 metros de largo, una tarta de primera comunión de 20 plantas de altura, tapetes, cubre camas con la carita de la infanta Leonor en patchwork, platos de colgar, artesanía con el perfil -ahora más suavizado- de la princesa de Asturias, calabazas limpia energía, ¿qué harán con toda esa basura?. Algún día alguien mirará en los contenedores del Palacio de la Zarzuela y se va a liar una buena.

tren

La señora que está sentada a mi lado en el tren tiene los auriculares puestos y está viendo la película desde hace un rato. Yo aún no he tenido tiempo porque me estaba leyendo varios números de la revista Lecturas. Ahora que he terminado de leer, quiero empezar a ver la película. Me agacho para enchufar los auriculares y veo que mi compañera de viaje tiene sintonizado el canal de audio 7. Hago lo mismo. Es el canal de música clásica. La señora lleva más de 15 minutos mirándo atentamente la pantalla que hay en el vagón y escuchando un canal que no es. La película es Crepúsculo. Me imagino qué estará pensando, qué explicación encontrará a todo esto, qué contará a sus hijos cuando le pregunten qué película ha visto al  llegar a Atocha. No sé si avisarla. Al final he decidido que no, mejor así.

Belén Retro

Leyendo la revista Lecturas he visto a Belén Esteban fotografiada por la calle luciendo unos vaqueros Miss Sixty bien ajustados y remetidos por la vagina. Me he parado a pensar que ahora mismo ése el público de la marca. ¿Cómo han podido hacerlo tan mal?, nunca han sido precisamente los embajadores del buen gusto en el mundo, ¿pero esto?. Esta es su triste realidad actualmente; mujeres fashion de extrarradio y colaboradoras de Tele5.

Ya por otro lado, esto también simboliza de alguna manera la decadencia de Italia como país. Quién te ha visto y quién te ve botita, cuna del arte y la cultura. Lugar en el que la policía va vestida de Armani. Y ahora gobernada por un meñecote despreciable, estás a la cola de Europa junto a los de siempre, España, Portugal y Grecia. Tus universitarios son los únicos de europa que no aprueban el matrimonio homosexual, aunque es díficil distinguir a los homosexuales de los que no lo son, porque ambos se depilan las cejas con la misma energía y entusiasmo.

Tus hombres están a la cabeza del horror discotequero por delante de los argentinos. Restriegan la cebolleta con solemnidad mientras bailan y emplean técnicas de cortejo en deshuso como apartar el mechón de la cara, quitar las gafas con sumo ciudado o acariciar el mentón de sus víctimas. También de vez en cuando hacen cosas como mirar fijamente, relamerse de un modo "simpático" (esto cuando tienen hambre y están de buen humor) o chupar de un modo muy desagradable la cuchara cuando comen yogur.


Creo que ahora mismo, la italiana es la única raza peor que la española en cuanto a viajes de fin de curso de 8º de EGB, estudiantes Erasmus y escapadas de colegas de fin de semana. Ellos son los únicos que gritan, la montan y espantan más que un grupo de españoles. ¡Por fin nos hemos quitado ese San Benito!

martes, 23 de noviembre de 2010

Pijas

He descubierto un nuevo género de pijas que me tiene entusiasmada: la pija marrón.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Centro de Salud Quintana

Estoy en el centro de salud de la calle Quintana, un lugar oscuro y siniestro en el que te puede ocurrir cualquier cosa. Una vez vine para hacerme una ecografía mamaria y un señor me toqueteó los senos repantigado en una silla de oficina mientras eructaba hacia adentro. Después de eso he procurado venir lo mínimo posible, pero hoy me han dado cita para el oculista y he venido pensando que esta vez el órgano no podía dar tanto juego y nada me podría pasar.

Pues no. Nada más llegar yo, ha llegado una mujer mayor acompañada por su hijo. Él es un hombre de unos 45 años con pinta de haber tenido problemas con el alcohol y de ser consumidor de prostitución callejera a diario. Lleva la cabeza rapada para ocultar una calvicie casi total, tiene muy mal color de piel y nunca jamás se ha quitado los puntos negros de la nariz. Son gigantes, los veo perfectamente a 10 metros de distancia. Está fuerte como un portero de la sala Pirandello pero tiene una gran barriga dura y tensa. Lleva una camiseta gris jaspeada, con un par de lamparones, bien remetida por dentro. Parece un body. Es probable que la lleve remetida por dentro de los calzoncillos.

Nada más llegar ha impedido de muy malas maneras que la madre se sentara en una de las sillas de la sala de espera para que se sentara en otra que estaba exactamente a la misma distancia de ella. ¿Por qué? Nadie lo sabe. Yo he estado un rato pensando en por qué motivo le parecería esa silla mejor opción que la otra y no se me he ocurrido ninguno. El aire ha espesado desde que él ha entrado por la puerta. Parece un skinhead al que sus propios compañeros han jubilado por gordo y penoso.

En un momento dado una enfermera le ha gastado una pequeña broma rutinaria a la madre. Le ha dicho que los ojos no se frotan, que sólo se frotan con el codo y que si no llega con el codo, pues no se frotan. Nunca se habría imaginado que ese gag, que utiliza desde hace 30 años con ancianos y niños, le iba a costar tan caro esta vez. El hijo, completamente ajeno al significado de la frase, ha montado en cólera y le ha dicho que se tocara ella el coño con el codo, a ver si llegaba.

Luego ha estado unos 20 minutos en la puerta de la consulta observándola para intimidarla y repitiendo a voces que somos personas, que merecemos un respeto, que menuda zorra, que a ver si con el codo le va a callar la boca. La madre avergonzada y asustada ha intentado hacerle callar con un marcado acento andaluz que no comparte con el hijo.

Lo que más me ha impresionado de todo ha sido pensar que probablemente el padre de la criatura era exactamente igual que él y que la pobre mujer habrá tenido que esperar muchos años a que muriera. Y cuando por fin se lo ha quitado de encima se encuentra con esta joyita que aún vive en su casa y que tendrá que soportar probablemente hasta que muera.